domingo, 24 de enero de 2010

Vigésima Primera Entrada

Nogoyá, Abril de 2005 El Encuentro

Salí a estirar las piernas por calle San Martín, luego del almuerzo, el sol de Abril entibiaba mi cuerpo, la ciudad lucía sus ocres de otoño, llegué a la Plaza, tomé la diagonal a paso lento las manos en los bolsillos e inspirando el aire fresco y puro de la siesta pueblerina. Solo algunas nubes blancas flotaban en el cielo celeste intenso. Me detuve frente al monumento del bicentenario, encendí un cigarrillo distraído, luego miré el busto de León Morientes con su pedestal de gauchos alados, me pareció que en realidad éstos querían arrojar al prócer a la basura en lugar de sostenerlo, sonreí por mis pensamientos y continué caminando, me senté en la fuente del lado Este de la plaza mirando a la Basílica, para aprovechar la tarde luminosa. Algunas personas pasaban caminando lentamente por calle 25 de Mayo, grupos de escolares en bicicleta vestidos con equipos de gimnasia se dirigían a sus clases, cuando ví al sacerdote parado en la escalinata de la Basílica, parecía mirar en mi dirección, pensé que se trataría de un cura nuevo de los que periódicamente llegan a Nogoyá. Lo observé mientras cruzaba la calle en dirección al sendero que se encuentra bajo las Araucarias , noté a medida que se aproximaba un rostro lampiño y cabello rojo anaranjado casi rapado, que con anterioridad había visto, lo reconocí en el preciso momento en que le preguntaba tendiéndole la mano “Perdón , padre por casualidad nos conocemos?” “Claro que sí” me dijo el secretario de Lorena Berezaga, a quien conocí en un camino rural , cuando ví sus ojos de pupilas hendidas rojos como la sangre, y su sonrisa de felino , lo aparté de un golpe con mis palmas sobre su pecho, retrocedí presa de un intenso mareo, en mi mano comenzó a formarse una gran ampolla, mi cabeza latía intensamente y mi nariz percibía un olor nauseabundo. Sentí como una garra me abría el tórax y oprimía mis vísceras. Cuando caí al suelo una silueta antropoide con grandes alas membranosas, como de murciélago, se recortaba contra un cielo encapotado, donde negros nubarrones se arremolinaban en el cenit. No recuerdo nada más de aquella tarde. Muchos meses son para mi una nebulosa, como si hubiera estado dormido pero sin sueños. Como si hubiera estado muerto.



Trascripción del articulo aparecido en el Mangrullo de Nogoyá Marzo de 2005


El escándalo corrió como reguero de pólvora por toda la ciudad, mientras esperaba mi turno en la peluquería, tomé el periódico y leí con interés.
“Honda preocupación causó en nuestro medio y en especial en los pasillos del Palacio Municipal, el confuso episodio protagonizado por el edil Casto Morales. El escandaloso hecho protagonizado por el controvertido concejal , que ganó notoriedad por su campaña a favor de cambiar el nombre de la Terminal de Ómnibus , se produjo cuando una mujer de mediana edad domiciliada en el Grupo Habitacional San Miguel acusó en plena sesión del Concejo Deliberante al mencionado Morales de haber violado a su nieto de 3 años. Luego de realizada esta acusación a viva voz por la mujer el imputado reaccionó con una inusitada violencia arremetiendo contra la misma a golpes de puños y puntapiés hasta dejarla en el suelo procediendo luego con su lapicera a guisa de puñal a proferirle múltiples heridas en el rostro que incluso interesaron sus ojos según parte medico que llegó a nuestra redacción. Al ver la mujer caída y ensangrentada, así como la furia irracional que se apoderó del agresor, el resto de los presentes, incluidos sus colegas de una y otra bancada se arrojaron sobre él para tratar de desarmarlo y detener la violencia. Al parecer fue infructuoso este esfuerzo, pues con una fuerza incontenible, Morales comenzó a agredir al resto de los presentes e incluso a destruir mobiliario del recinto, al tomar los hechos semejante envergadura fue necesaria la presencia de una nutrida comisión policial para contener al desaforado concejal quien fue llevado detenido a la Jefatura Departamental. No termina ahí el escándalo pues es importante volver a la acusación de la victima de éste acto de violencia. Según nos hizo saber el letrado de la señora, la misma tuvo un entredicho con el concejal en cuestión mientras realizaba su tareas de limpieza en la Basílica, según afirma sorprendió al mencionado en ocasión de violentar el Sagrario y extraer las Hostias consagradas, trató de detenerlo pero recibió un empujón que la arrojó al suelo.
Habiendo reconocido al profanador se dirigió presurosa en busca del padre Iriarte quien se encontraba realizando un oficio en el campo, por lo que relató el episodio al padre O Rourke quien a pesar de restarle trascendencia le dio la seguridad que se encargaría del asunto, tranquilizada por el religioso volvió a las tareas de limpieza, casi olvidándose de lo ocurrido. Lo realmente horroroso según los dichos de la mujer, que conocemos a través de su abogado, es que al regresar a su casa escuchó los llantos de su nieto de tres años en su dormitorio, llamó a su nieta mayor y a su hija pero ninguna aparentemente se encontraban en la casa, al abrir la puerta del dormitorio encontró a Casto Morales sodomizando al niño. La mujer se desmayó, fue encontrada junto al niño violado por su hija, quien había sido junto a su otra nieta, llevadas con engaños hacia la vivienda de una vecina. Hasta aquí los crudos relatos del letrado quien asegura ya se realizó la denuncia penal y se solicitó se citen de testigos tanto al sacerdote O.Rourke , como a los familiares de la mujer quien se encuentra hospitalizada en la actualidad, así como a los médicos que prestaron atención al niño en el Hospital local. Además se investigue a la vecina para descartar que sea cómplice o partícipe necesaria o encubridora en el delito cometido. Solicitándole al Juez una pericia urgente para corroborar los dichos de la mujer y obtener muestras de ADN. La mencionada en un claro estado de alteración se dirigió al concejo deliberante donde profirió a voz en cuello las acusaciones que desencadenaron el escándalo. Voces extraoficiales aseguran que se estudia la destitución del acusado por inhabilidad psíquica ya que inhabilidad moral no se puede esgrimir hasta tanto la justicia no se expida sobre el fondo del asunto” “Seguiremos informando sobre ésta cuestión”
Pensativo, dejé el diario sobre la pequeña mesa de vidrio y metal. “A Casto Morales se le salió la cadena” me dijo el peluquero, señalando con la navaja la publicación sobre la mesa “Tamaño hijo de puta, si esto es verdad, es como para cortarle los huevos” repuse indignado. “Y al cura O Rourke también, que hoy por la radio negaba todos los relatos de ésa pobre infeliz y dudaba de la veracidad de los hechos” me dijo el hombre con una mirada de furia “la verdad que a ése cura nuevo, no lo conozco.” Repuse.




Nogoyá Febrero de 1999.Carolina y el Súcubo

Ese día me desperté temprano, a pesar del verano y los mosquitos había descansado bien, me dirigí a la cocina a preparar el mate, para desayunar, ésa es mi costumbre, cuando noté que no tenía nada para acompañarlo. Calenté el agua, dejé el mate preparado con la yerba sin mojar y me di un baño rápido para sacarme los últimos restos del sueño, me afeité me vestí y salí a la calle. El sol elevándose por el este marcaba una franja de luz sobre las fachadas una leve brisa me provocaba una agradable sensación de frescura. Adoro el aroma del pan recién horneado, por eso la panadería a primera hora de la mañana es un lugar que me provoca placer. El calor a ésa hora es aún soportable en las calles, caminé las cuatro cuadras aspirando ése aroma particular y fresco que impregna Nogoyá en las mañanas de verano y que llega sin duda del campo. Ingresé en el local en el que varios madrugadores hacían sus compras, uno de los dependientes con un canasto repleto de galletas recién horneadas ingresó desde la cuadra y las colocó en el compartimiento de madera que hace las veces de exhibidor, el despachador tomaba el pan francés, flauta , bizcochos o galletas, que los clientes seleccionaban , los colocaba en una bolsa de polietileno y luego lo arrojaba con cierta brusquedad sobre el platillo de la vieja balanza, cuya aguja enorme no terminaba de detenerse cuando el pan ya era retirado y la bolsa era cerrada con un rápido movimiento, cobro mecánico, caja registradora y terminado el trámite expeditivo. Por eso la atención es rápida, aunque es necesario saber lo que se desea, si se quiere evitar la cara de fastidio del muchacho ante la duda que demora su trabajo.
Cuando llegó mi turno pedí un kilogramo de galletas y un kilogramo de pan francés , luego de pagar me dirigí hacia la salida, en el preciso momento que doña Carolina subía con dificultad los peldaños de la ochava, la tomé del brazo y la ayudé a subir, me quedé con ella pues pensé que bajar cargada con la bolsa de pan sería aún mas peligroso que subir, por lo menos ése día la ayudaría , tendría cargo de conciencia si la anciana se caía al salir. Nuevamente en la vereda la ayudé con la bolsa hasta su casa, cruzamos la calle hacia el parquecito Champagnat y nos dirigimos por San Lorenzo caminando lentamente, al llegar a Tucumán tuve que tomarla bruscamente del brazo pues una camioneta 4 x 4 negra con vidrios polarizados casi nos embiste
“Esa Bruja” dijo Carolina, meneando la cabeza de un lado al otro “Esa es la viudita de Flores Schneider, ¡maneja como si el pueblo fuera de su propiedad!” dijo “Mirá si se le cruza un chico, lo mata” agregó “parece que no la aprecias mucho” dije sonriendo.
“No, no la quiero porque es una mala mujer, muy mala, y desde que se quedó viuda y joven parece que empeoró, no se como lo enganchó al marido, nadie sabe de donde salió, y de repente estaba casada con un viejo rico.” Continuó mientras su rostro se encendía por la indignación. “Bueno, algún encanto debe haberle encontrado al viejo rico” dije con sorna. “Si, seguramente pero no al que vos te referís, pícaro, creo que el encanto que le encontró fueron sus propiedades y su cuenta bancaria, si a la semana de enviudar ya andaba repinporoteada y paseando por el pueblo, nunca se la notó muy doliente. Pero cambiando de tema, en estos días hace un año de la muerte de Nicolas Alfaro Rodríguez, ¡vos lo trataste bastante al pobre!! Buen muchacho yo lo conocí desde la infancia, nosotros vivíamos con papá en la Villa 3 de Febrero y el tenía su casa a dos cuadras de la nuestra, siempre fue un buen chico, igual que su padre un correntino de ley, muy amigo de papá. Después de enviudar el pobre, quedó muy afectado yo creo que nunca se recuperó, a pesar que ésa hija encantadora que tuvo lo acompaño mucho.” calló de repente “Bueno, Carolina, dije así es la vida, de lo único de lo que podemos estar seguros es de la muerte, es la única certeza que tenemos, y NOAR estaba muy enfermo, muy deteriorado” respondí. “¿Sabés por qué me acordé de Nicolás? Por la loca ésa que casi nos choca, tan amigos que eran con Flores Schneider cuándo eran jóvenes y que distintos caminos tomaron, y nosotras siempre pensamos que a Flores lo terminó de arruinar ésa mujer, ¡Ni siquiera se casaron por Iglesia!! ¿A vos te parece?” casi gritó con su voz chillona “Eso para mi no es relevante” dije “es lícito no casarse por iglesia, eso no hace a una pareja mala” contesté. “Pero en este caso si hace a una pareja mala, te voy a decir algo que no se lo he dicho a nadie, pero con Julia pensamos que ésa mujer es maligna, es un súcubo, aparecida de la nada, ambiciosa, no tiene familia conocida, enviuda a los pocos años, gran éxito en los negocios. Don Benítez que trabajó con Flores Schneider hasta que la viudita lo despidió, nos contó que el viejo la conoció haciendo dedo en el campo, la llevó a su casa y ya nunca se separó de ella, a no ser para morirse, dice que lo dominaba completamente, lo transformó en un títere de sus deseos. Y cuenta además que ésta mujer aparecía en cualquier lado, a cualquier hora sin que nadie supiera como, ni por donde, que las madres le ocultaban sus hijos pues los que estaban en contacto con ella seguro que enfermaban. El cuenta que una nieta de él que trabajaba en su casa se embarazó y su hijo nació con problemas, ésa mujer es un demonio, un instrumento del mal” dijo casi en un susurro como temiendo que alguien escuchara sus palabras “¡Un súcubo!” Exclamé descreído “Cállate, no grites, no son cosas para decirlas en voz alta” me amonestó la anciana
“Esas cosas existen, siempre existieron, la obra del diablo es permanente para sembrar el mal en éste mundo, pero no hay que nombrarlas, además el diablo nunca podrá vencer a Dios, el bien triunfará siempre sobre el mal, solo es cuestión de tener fe y saber discernir una cosa de la otra. Pero no te acerques a ésa mujer, ni a los que la rodean, son malos, y cuando digo malos me refiero a la maldad absoluta no a la ira o el enojo. Tenés razón en que el hecho de no casarse por iglesia no convierte a nadie en mala persona, te comente de mi aprecio por Nicolas el tampoco, lo hizo y no opino lo mismo que en el caso de Flores y su diablita” llegando a su casa me pidió su bolsa, me dio un beso en la mejilla y entró por la gran puerta de dos hojas. Regresé caminando lentamente pero ya la mañana no me pareció tan linda, no supe a que atribuirlo si al recuerdo de NOAR,
a la conciencia de su ausencia o al súcubo que casi me arrolla.
Pensé en consultarle al padre Iriarte sobre ésta charla, sin por supuesto darle detalles, solo preguntarle en general sobre el Infierno y su habitantes. Sobre los distintos tipos de demonios, se que es un tema que domina. En esto pensaba cuando noté un frente de tormenta, de espesas nubes negras levantándose hacia el Este, me sorprendió pues el día amaneció despejado. Al llegar a 9 de Julio vi la camioneta negra cargando combustible , apoyada sobre el capot una joven mujer me miró y sonrió con una sonrisa que por primera vez me pareció maléfica, mi piel se erizó y un escalofrío me recorrió el cuerpo. Apenas respondí con un movimiento de cabeza cuando ella me saludó abriendo y cerrando los dedos de su mano derecha levantada a la altura de su cara. De pronto un fuerte viento comenzó a soplar desde el Sudeste y el olor a cloacas comenzó a impregnar el aire. Preparé el mate y desayuné una galleta tibia, cuando subí al auto para dirigirme a mis ocupaciones, comenzó a llover, una lluvia pesada densa revuelta por ráfagas espasmódicas, el alumbrado público se encendió por la oscuridad súbita que había desplazado al sol, las torres de la basílica azotadas por el viento contrastaban contra el gris oscuro del cielo

domingo, 17 de enero de 2010

Vigésima Entrada




Sobre el Puente Rosario-Victoria y otros lugares, principios de Abril de 2003

“Debo pensar cual es el momento adecuado, debo saber cual es el lugar seguro” pensó L mientras miraba por la ventanilla del Ómnibus el Río Paraná, en otro momento lo hubiera disfrutado, la ciudad de Rosario vista desde el puente es realmente hermosa, el espectáculo de los pequeños veleros como manchitas blancas sobre la superficie del río movidas por el viento como hojitas en un charco. Pero L había fijado su vista en la oscura mole de Sorrento y se figuró que quizás así serían las calderas del infierno.
“Debo identificar y detener al Emisario” pensó “El maligno y sus adláteres no se atreverán a acercarse, hasta que estén seguros de que la serpiente hizo su trabajo, El Maldito nunca fue valiente, la cobardía es una de sus características y en eso me haré fuerte. Debe tener un Emisario, trabajando hace mucho tiempo. ¿Para quien trabajó la Serpiente?, ésa es otra pregunta que debo contestarme. Por lo que veo no para el Maligno. Y yo que creí, en un principio, que Lorena era el Emisario, ése fue un grave error que cometí, ¡Señor, Señor! ¿Por que permites que me equivoque? ¿Por qué permites que el maligno gane terreno? ¡O será que tú quieres que estas cosas ocurran para castigar a la humanidad, o solo para preceder tu nueva venida!” Pensaba mientras golpeaba con los nudillos de su mano derecha el cristal de la ventanilla. “La serpiente tiene que haber trabajado para la Congregación ¡o para la gente de Morientes! Pero como corroborarlo, ella ya está muerta y quizás conociera al Emisario, seguramente lo tendría identificado, de otra forma no podría haber realizado su tarea”. El cansancio de tantos días, se posó con fuerza sobre sus párpados, lentamente sus pensamientos comenzaron a tomar autonomía e imágenes oníricas comenzaron a aparecer en su mente. Ejércitos monstruosos, huestes infernales avanzando sobre los campos , el enviado de la congregación inclinándose sobre él y diciéndole “Reza L, confiesa tus pecados y entrégate a la oración, purifica tu alma atormentada, la oración salvará al mundo, sólo ella puede detener a tu enemigo , que es el enemigo de todos los justos, no te equivoques” luego el rostro del enviado de la congregación que se deformaba para adoptar una apariencia horrorosa, y la tierra temblando bajo el avance de los Jinetes Malditos. Sobresaltado despertó cuando el Ómnibus ingresaba en la Terminal de Ómnibus de Nogoyá, sorprendido se encontró buscando los rostros de sus viejos amigos entre los viajeros que esperaban en el andén. Se puso de pie rápidamente, tomo el bolso de mano que constituía su único equipaje y descendió, no bien la puerta se abrió, salto al pavimento y se alejó casi corriendo, escapando de sus fantasmas, de ésas imágenes y recuerdos que se le ponían tan dolorosos, oprimiéndole el pecho con un dolor sordo que casi no lo dejaba respirar. Llegó a la Estación de Servicio, se sirvió un cortado en la máquina expendedora y compró dos medias lunas, un poco más tranquilo, se dirigió a la telecabina y solicitó un remise. Se bajó en la primer bocacalle sobre la ruta provincial 13, sería mejor continuar el resto del trayecto caminando, pagó el viaje con un gesto estudiadamente distendido y agregó “Gracias, jefe aquí me busca, mi sobrino, chau, chau buen regreso”. Esperó bajo unos espinillos que el sol se escondiera y comenzó su camino en medio de la noche, la luna con su tenue luz iluminaba el camino, se mantenía sobre la huella para no tropezar y para identificar cualquier vehículo a la distancia, lo que le permitiría ocultarse para no ser visto. Cerca de la medianoche llegó a la tranquera, caminó unos quinientos metros más y a campo traviesa se dirigió a la isleta donde se encontraba el pozo al borde de la laguna semicircular. Se sentó bajo los árboles y comenzó su espera, “¡Señor, Señor!” casi gritó “Dame fuerzas Señor, te imploro, tu mano guíe mi mano, yo seré tu espada Señor!” Durante los días siguientes se ocultó en el viejo brocal, para no ser visto, conocía de sobra el lugar, por las noches cazaba alguna perdiz o alguna alimaña para alimentarse, bebía agua del lago, poco a poco su aspecto se transformó en el de un pordiosero. La noche en que llegó el Emisario, estaba semidormido apoyado en el tronco de un viejo algarrobo, cada vez más débil, solo su fe inquebrantable y sus ruegos lo mantenían despierto. Escuchó un ruido a ramitas que se quiebran, el crepitar de los pastos bajo el calzado y pudo ver a lo lejos la luz oscilante de una linterna. “Quizás solo sea un cazador nocturno” pensó pero algo en su interior, ése algo que le permitía presentir el mal, lo alertó. Cuando vio la figura a pocos metros de él acercarse hacia el brocal, saltó con una agilidad impropia de su edad avanzada, tomó al recién llegado por el cuello y comenzó a golpearlo con furia, tomó su pistola y golpeó al otro en la cabeza hasta que cayó inconsciente , sentía la tibieza de la sangre en sus manos, aunque no podía verla a causa de la oscuridad, se dispuso a disparar cuando el dolor del pecho lo inmovilizó, “¡Señor, Señor, por qué me haces esto!” No hubo nada más, la noche penetró hasta sus viejos huesos, anidó en su corazón inmóvil y un velo de sombra apagó la luz de sus ojos para siempre. Un leve brillo como de luna iluminó las copas de los árboles fugazmente y desapareció. Casi al amanecer Casto Morales volvió en sí, con las primeras luces del alba vio al viejo muerto, a dos metros de él y sonrió, tomo el arma de la mano helada la puso en su cintura con un gesto de satisfacción. Luego se acercó al brocal y comenzó a buscar. Cuando el sol apareció sobre las lomadas, el emisario se esfumó entre las malezas. Tenues columnas de bruma se elevaban de la laguna, los primeros caranchos volaban en círculos.









Diamante, Octubre de 1998 Iriarte


El cura Iriarte transpiraba copiosamente, con un pañuelo se secaba el sudor de su frente y de su cabeza calva. Tomaba el mate cocido con desgano, resoplando, un poco por disgusto otro poco por su obesidad. Miraba al recién llegado a través de los gruesos cristales de sus anteojos. “Mirá Iriarte te necesitamos en Nogoyá, es tu deber ir, es una misión para la que Dios te ha elegido” dijo el enviado de la Congregación “nosotros haremos todo lo necesario para tu traslado, al padre Gonzalez Millán lo llevan a Paraná y es el momento justo” continuó. “Yo la verdad que estoy muy cómodo aquí, además estamos realizando muchas obras, por demás interesantes, se ha formado un grupo hermoso, no sé porque tengo que dejar todo, ¡porque sí nomás!” Replicó el cura obeso llevándose la taza a la boca. “Por que sí nomás no, Iriarte, porque Dios te eligió, para cuidar su rebaño en peligro, y mantenernos informados de cualquier novedad. Vos sabés que la Congregación confía mucho en vos y tus conocimientos, no cualquiera puede cumplir con ésta misión. González Millán es un flor de cura, pero muy estructurado, a nosotros no nos da ni la hora, incluso creo que desprecia el poder de la oración, te necesitamos Iriarte” dijo con énfasis “No sé dame un tiempo,
¡al final no sé si la elección es de Dios o de ustedes! Yo estoy bien aquí, tranquilo y haciendo una gran obra. Pero lo voy a pensar. ¿Por qué no lo vuelven a llevar a Martiarena?” preguntó
“Está muy viejo y enfermo, lo sabés Iriarte , además la muerte de Bautista El Bendito lo sumió en una gran depresión de la cual nunca se recuperó, debes meditar Iriarte en Jesús en el Monte de los Olivos cuando ante la certeza de su pasión y muerte aceptó la voluntad del Padre, medita Iriarte y decídete no hay mucho tiempo.” casi suplicó el visitante , el cura obeso se acomodó los anteojos , se revolvió en su sillón tapizado en cuero y echándose hacia atrás lo miró , mientras sus dedos tamborileaban sobre el escritorio. “No estarás sólo, te mandaremos ayuda, algo hemos logrado, no mucho pero algo hemos logrado, de alguna manera hemos penetrado a Los Custodios y esperamos avanzar en esto, es un asunto demasiado importante para que lo enfrenten ellos solos pero su paranoia nos impide ayudarlos de forma abierta, además las instituciones sobreviven a los hombres.” Habló, luego se levantó, buscó su gorra del perchero y salió por la puerta que cerró tras de sí con un golpe seco. Garófalo López Montel descendió rápidamente los escalones hasta la vereda y casi corriendo se marchó por la calle adoquinada hasta su auto estacionado cerca de la esquina.
















Barrio La Estación Septiembre de 2004

“He pecado, poniendo en vuestras manos sangre inocente. A lo que ellos contestaron:
¿A nosotros qué nos importa? ¡Allá Tú!” Mateo 27 4-5



El ruido sordo de las plantas de silos era casi el único sonido en noche la lluviosa.
El hombre caminaba por Hipólito Irigoyen hacia el Oeste cruzó Marchini y se dirigió por la vereda de la plaza hacia la plazoleta de los Uruguayos al llegar a la esquina de Vivanco doblo a la derecha, sus pasos resonaban en los adoquines, al llegar a J.B. Mihura giró en la pequeña ochava hacia la izquierda, se detuvo en la playa de estacionamiento de camiones y esperó. Se sobresaltó cuando apareció la silueta delgada bajando de la cabina del Scania, siempre su presencia le causó temor. “Como andas Moralito” dijo el pelirrojo acercándose “muy bien padre” contestó éste “¿hiciste tu trabajo?” preguntó el sacerdote con una sonrisa en su rostro lampiño, que no ablandaba la dureza de sus gestos. “Si, si , no queda nada, Lorena hizo un buen trabajo, rápido y bueno , todo está listo padre, lo esperamos con ansias padre ...” Musitó atemorizado por la presencia del otro “¡Dejate de pavadas, Moralito!, vos tenes que hacer bien tu trabajo y ninguna otra cosa , me molestan los pusilánimes y los genuflexos , lo demás no es asunto tuyo, de lo contrario te meterás en problemas y ahora rajá de acá que no quiero que nadie me vea, además los gusanos como vos me fastidian”. Dijo el recién llegado con desprecio entregándole un sobre papel madera que guardaba en un bolsillo se su campera de paño. “Si, padre lo que usted diga padre” dijo Morales alejándose casi corriendo bajo la llovizna, el otro caminó hacia la ochava y lo vio alejarse con una mueca de asco, con un gesto rápido volvió hacia el camión y desapareció en la noche. .
Morales marchó hasta su casa, abrió lentamente la puerta, tiró el dinero sobre la mesa del living , se dirigió a la habitación de su madre inválida que dormía con ronquidos espaciados, vertió el bidón de nafta sobre el cobertor, las frazadas y en el preciso instante en que la anciana abría sus ojos sobresaltada, arrojó el fósforo. Las llamas casi tocaron el techo, los gritos , se fueron apagando lentamente para cesar al cabo de unos minutos, Casto Morales se dirigió a la bella mujer que le sonreía sentada en el sofá del living , y comenzó a besarla apasionadamente mientras sus manos acariciaban sus senos duros y erguidos a través de la camisa de seda.

sábado, 9 de enero de 2010

Décimo Novena Entrada

Nogoyá Mayo de 2004 Casto Morales y el busto de Morientes

Era una noche fría ideal para cocinar un peceto al horno con papas, ése era el motivo de mi llegada a casa de mi primo, me recibió sonriente el rostro levemente rubicundo por el calor de la cocina. “Esto va a ser algo nene, como para chuparse los dedos, lo condimenté temprano para que el sabor de las especias penetre en la carne, a veces lo dejo en remojo en una vinagreta , pero hoy no, de boludo viste , no me di cuenta hasta ahora que te lo estoy diciendo, pero bueno de todas formas esto será algo para chuparse los dedos, como te digo” dicho esto se inclinó abrió la puerta del horno del que surgió un humo gris blanquecino y continuó “Se esta sellando, después lo pondré a fuego mas lento para que la cocción sea uniforme” luego bruscamente como era su costumbre cambió de tema “¿Me acompañas mañana a lo de la escultora ésa que te hable?” preguntó “Si, no tengo ningún problema decime la hora y te busco” respondí mientras me servía una copa de vino de la botella que estaba sobre la mesa “Ese es un Syrah que está espectacular y con éste peceto viene como el anillo al dedo.” me dijo y continuó
“A mi cada vez más me gustan los vinos fuertes, con presencia, sobre todo con las carnes rojas, el cabernet Suavignon me gusta mucho , el malbec me gusta bastante , en definitiva vino de hombres viejo, no esos vinitos frutales y dulzones que toman las señoritas del Colegio del Huerto” dijo sonriente mientras levantaba su copa.
"Me dijeron que el busto de Morientes está quedando sensacional, ya lo vas a ver mañana me dijeron que la mujer ésta lo tiene casi terminado, va a quedar esplendido, el pedestal aparentemente esta compuesto por cuatro gauchos alados que lo sostendrán entre sus manos, una barbaridad,… a me olvidé de contarte una noticia que me pasaron que me sorprendió, te acordás el cadáver que encontraron el año pasado, bueno parece que pertenece a ése cura desaparecido L, lo reclamaron unos tipos de La Santa Congregación de las Horas Canónicas, todo muy sotto vocce, le hicieron el ADN y parece que era el tipo éste nomás, yo no lo podía creer, que manga de locos éstos tipos se llevaron los restos no sé a que parte de la patagonia donde ésos aparatos tienen un convento o algo así” dijo con un gesto de sorpresa en la cara y abriendo los brazos
“Nunca me lo hubiera imaginado” dije “vos me estas tomando el pelo” agregué. “No, te lo juro, ¡Bah! en realidad hablo por boca de ganso porque a mí me lo contaron, yo no ví a los tipos ésos de la congregación ni los estudios de ADN, pero la persona que me lo contó es muy seria y no es amiga de andar bromeando, además todo el asunto fue muy reservado, muy pero muy reservado”afirmó mirándome serio” Cada vez, algunas cosas me parecen más extraordinarias , ése tipo siempre estuvo rodeado de misterios, yo en la oportunidad que hablé con él en Rosario me dio esa impresión, la de un tipo que te decía la mitad de las cosas, que te medía , que evaluaba si eras o no confiable, un verdadero bicho raro. En aquella oportunidad a cada una de mis preguntas me daba varias respuestas posibles, pero nunca se inclinó por ninguna. Y después NOAR que decía no saber nada de él tenía en su poder una carta” respondí “Lo de la carta ya te conté que él me lo dijo poco antes de morir, quizás cuando te dijo no saber nada de L todavía no habría recibido ésa carta, bastante extraña por cierto, ¿la tenés todavía por
ahí?” preguntó “Por ahí debe andar , no se realmente donde” contesté “Sí ése tipo era un místico, no me explico como fue a morirse en el medio del campo no me explico que hacía un cura bonaerense , que ejerció en Rosario , en un rincón perdido de Entre Ríos, está bien que con el puente ahora de Rosario te venís como por un túnel , pero a alguna otra cosa no a morirte como un bicho sentado bajo un árbol” dijo mientras habría el horno nuevamente, bajó la llama del quemador para que la comida siguiera su cocción lenta , sirvió nuevamente las copas se dirigió al TV y encendió el partido que jugaban Rácing con Estudiantes de la Plata. “ En Homenaje a Morientes para el día que se inaugure el monumento se espera la aprobación de un ordenanza , que presentó Casto Morales, el concejal , la verdad que el asumió gracias al apoyo de las Hermanas Adoradoras del Santo Sable sino ni loco juntaba los votos que tuvo” dijo encendiendo un cigarrillo y sentándose en la cabecera de la mesa “a mi ése partido pedorro no me interesa mucho, pero como vos sos académico nene vamos a verlo” me dijo en tono burlón mientras me daba una suave palmada en el antebrazo. “Moralito estuvo pensando como homenajear la egregia figura de León Morientes desde su puesto de edil y luego de pensar mucho, acertó, realmente acertó, ¿viste la Terminal de Ómnibus?” me preguntó en el preciso momento en Rácing pateaba un tiro libre cerca del área rival
“ Aja” contesté distraído “ Bueno, cuando la inauguraron lo hicieron con el nombre de LA DELFINA pues estaba junto al Parque Francisco Ramírez hasta ahí todo muy lindo , pero Moralito descubrió que no era esta portuguesa la legítima esposa del Supremo Entrerriano, y nosotros muy sueltos de cuerpo le pusimos a nuestra Terminal de Ómnibus el nombre de una concubina , de una mujer pecadora e irredenta, a vos te parece?” volvió a preguntarme “¿Qué me estas diciendo loco, me estarás cargando supongo?” contesté perplejo por lo que estaba escuchando “Pero , como se te ocurre que te voy a joder con una cosa tan seria” agregó mientras se dirigía al aparador para traer los platos , los colocó sobre la mesa y se dirigió otra vez a abrir el horno “ya casi está nene , vas a ver que rico estará , ayúdame con las papas vamos a cortarlas finitas así se fríen rápido y las comemos con la carne a punto, volviendo al otro asunto, no para nada es broma, lo que pasa es que no existen muchos tipos como Casto Morales un verdadero gendarme de las buenas costumbres, imagínate que ejemplo se le ha dado durante todas éstas décadas a la juventud, y te reconozco yo también me siento responsable de tamaña tropelía pues , yo me imagino todas las chicas saliendo de la Escuela República de Entre Ríos , de la Escuela Técnica o de la Escuela Normal y se encuentran con el nombre de una Heroína casi prostibularia en letras de Neón sobre el pórtico de la Terminal ,por no hablar de los niños y sus madres que corretean diariamente por el Parque Ramírez” se detuvo para tomar un sorbo de vino luego de secarse las manos en el repasador “ Que cosa pueden pensar los gurises” dije “ nada malo , una heroína romántica protagonista de una historia en la que primaron los sentimientos y el valor , no entiendo que cosa pueden pensar” agregué “ ¡Me hago puta y me hacen un monumento! , eso piensan ,y del dicho a hecho hay poco trecho, es un daño moral difícil de valorar el que se le causó a nuestra juventud durante todos éstos años de desidia y desinterés.. Después todos esos médicos hablando en las radios sobre los embarazos de adolescentes, el SIDA y todas ésas pelotudeces, pero a ninguno de ellos se les ocurrió como a Moralito identificar la causa, la etiología, de tan enorme depravación” guardó silencio como para acentuar lo definitivo de su afirmación y luego se dirigió nuevamente a abrir el horno. Mientras terminaba de cortar las papas pensé en como era posible tanta estupidez y dirigí mi atención al partido de fútbol que era muy disputado “Hijo de puta” dije “¡que patadón!” El peceto realmente estaba exquisito, el vino también. A la noche soñé con las putas sagradas de L, las benditas (se habrá juntado con ellas en el otro mundo), pero yo las soñé bautizando a Casto Morales en las tibias fuentes de sus pubis, escondidas tras los gauchos alados del busto de León Morientes. ..







Notas

“Yo los ví, justo por ahí, detrás suyo. Caminaban con la cabeza gacha, agrupados cómo reses, como temiendo a todo. Pasaron por ahí, yo los vi señor, nadie me lo contó. Se fueron para aquel lado, como buscando la Carapacha grande , por ése lado si señor. Algunos dicen que se fueron para el lado del Atuel, o los que quedaban por lo menos.
Yo lo que sentí, eso no se lo puedo contar con palabras señor. Los había soñado durante noches enteras, los había soñado como quien sueña con muertos, mis noches fueron terribles soñándolos. Las voces de mis sueños retumbaban en los roquedales, se perdían en las sombras de los caldenes iluminados por la luna. Voces, gritos, lamentos que aún quedaban rodando por mi rancho hasta que el sol estaba bien alto, señor. Justo por ahí, detrás suyo por ese bajío pasaron como una procesión de ánimas en busca del infierno. Nada los perseguía pero era como si el mismo Lucifer les pisara los talones. Y yo creo que sí señor, que el diablo perseguía a ésa gente. Yo de chica veo cosas señor, yo veo señor, donde otros no ven nada.” Fragmento del encuentro con la Vieja Adela extraído de “Recuerdos de un Relato en la Pampa”
de Giussepe Fioramonti 1925

domingo, 27 de diciembre de 2009

Décimo Octava Entrada de los Custodios del Sello

El Éxodo de los Oludos

Los niños descalzos caminaban por la tierra abrasiva de las serranías, su piel salpicada de pústulas amarillentas, sus pies cubiertos de excoriaciones. Las viejas sucias y harapientas caminaban con la cabeza gacha, envueltas en sus ropas negras, de tanto en tanto rascaban su cabeza, mata grasienta y pululante de piojos. Asían sus hatos con manos crispadas, las venas azuladas transparentándose en su piel de pergamino
Los hombres, magros, sudorosos, con los ojos midriáticos del espanto cerraban la marcha, atreviéndose apenas a mirar hacia atrás. En el Este la gruesa columna de humo negro se elevaba al cielo. Villa La Ola terminaba de hundirse en las fauces del fuego que llegó del mar. Una marcha errante sin destino, una huída, diáspora de los aterrados que ingresaban en el olvido o la negación.




Comentarios

“Mira , préstame atención, en mi opinión existen contradicciones en todo éste asunto que solo pueden ser aceptadas por un fanático como L, es importante notar que en ése cuarteto existía un abanico amplio de personalidades, en un extremo Flores Schneider que ya en su juventud es escéptico que sigue a sus compañeros casi por inercia pero sin convencimiento alguno, una fe superficial tomada con alfileres, diría yo, cuando encuentra gente que le ofrece un resarcimiento económico por cosas a las que él no le da valor alguno no tiene ningún escrúpulo en realizar una transacción , no tiene tampoco ningún remordimiento. Ari del Monte es un tanto ambiguo, investigador de cosas sin sentido, pero para muchos con más sentido que otras, como la Concepción de la Virgen o la Resurrección de Cristo, es más fácil creer que un tipo fue catapultado desde un barco que creer en éstos otros fenómenos sobrenaturales en los que creen millones de personas. Probablemente abandonó sus compromisos por favores sexuales, seducido por los placeres de la carne, el aroma, la tibieza, la suavidad, el embrujo de un cuerpo de mujer es mucho más real que una leyenda apocalíptica. Por eso abandonó a sus compañeros de cruzada, y ayudó a la serpiente. NOAR por su parte se mantuvo firme en sus convicciones, pero hombre poco amante de lo formal, del folclore, de lo tradicional, trató de convencer a L que no se trataba de ésas viejas reliquias las que mantendrían a salvo el mundo, si no la fe en lo verdadero, no en lo accesorio, la fe en lo esencial no en lo ritual. El amor verdadero en definitiva. Por último L era un fanático, un perceptivo, un hombre que sentía en su cuerpo la presencia del mal, que si bien en alguna oportunidad fue convencido por los argumentos de NOAR, retornó a la senda del fanatismo, creyó a pie juntillas que las reliquias de Pérez de Roldan que ellos encontraron en su juventud eran el sello, la llave, el candado. Como si algo material, totémico, pudiera detener fuerzas que se desenvuelven en otra dimensión. Mató y murió por su creencia probablemente fue victima, de su propia visión limitada y obtusa” dije. “ Si existen contradicciones, lo que ocurre es que probablemente no se puede aplicar la razón a cuestiones como éstas, si usamos la razón lo de Flores Schneider fue un accidente debido al temperamento sanguinario de los dogos, sin embargo yo creo y cuando crees no siempre lo podes explicar en forma razonable valga la redundancia. Creo que Flores Schneider fue victima de algo sobrenatural, el silencio
del monte previo al suceso según relatan los testigos, la impaciencia del cazador apostado, la furia asesina de la Jauría, a Flores se le abrieron las puertas de su propio infierno. Lo de Ari del Monte es más discutible, más borroso como observado a través de un vidrio esmerilado, Balcarce, como le decía papá, era un bebedor empedernido quizás su muerte fue natural, varices esofágicas, más allá que según dicen nunca había padecido patología digestiva alguna, unos días antes L había estado con él un posibilidad es que lo asesinó. Dios lo sabe, en la carta que te di en aquel libro L se sentía traicionado, se sentía como el último cruzado, desde ése estado psíquico se puede llegar a cualquier parte.” Afirmó Marisa. “Que me decís del viejo Bautista” pregunté
“ No sé , no sé que pensar , es muy extraño, es como si realmente hubiera recibido una señal, no se con que fin, quizás con la única finalidad que trasladaran el cofre hasta el pozo, nunca lo tuve claro, papá tampoco sabia que pensar, según me contó, el viejo vivió el resto de su vida como un Santo y con una devoción fanática por la Virgen del Carmen” Terminó “Lo de los restos de L , deja muchos interrogantes, de dónde salieron ésos sujetos , con antropólogos forenses, médicos y que se yo, toda ésa parafernalia . Te juro que jamás había escuchado de ésa Congregación, está bien, de los Cartujos me enteré hace poco, pero de éstos tipos ni palabra.” Comenté casi para mí “a mí también me llamó mucho la atención, tanto movimiento por un lobo solitario como L, hasta se comentaba que uno de los antropólogos forenses había estado en la identificación de los restos del Che Guevara. De todas formas se lo llevaron a L en un paquetito quien sabe adonde, a veces pienso que solo querían asegurarse de su muerte, a papá le hubiera dolido tanto todo esto, mejor que no vivió para verlo” calló de repente con un gesto triste.




Sierra de los Padres 1946 La Revelación

“Casi nunca hace calor en Febrero, la verdad que estos días son raros, seguramente tendremos una tormenta y volveremos al tiempo fresco, no obstante debemos aprovechar las circunstancias para ésta comida al aire libre” dijo L “Yo la estoy pasando muy bien ¿y creo que vos Flores también o no es así?” dijo NOAR “Lo mío es inmejorable Nico” dijo Flores mientras miraba distraído hacia los cipreses. “Pensaba en ése libro de Fioramonti que vimos en San Telmo” dijo L de repente “es muy particular, desde el punto de vista de la forma como está escrito. “Recuerdos de un Relato en la Pampa” si hasta el Título es raro casi ridículo, la forma casi textual en como se reproducen los relatos, es como si hubiera recurrido a una copia taquigráfica, me ha llamado mucho la atención, tomé varias notas, además me da la impresión que las cosas que da a conocer son únicas, no las he visto en ninguna otra parte” se interrumpió mientras mordía un sándwich “ni que fueras una biblioteca andante L, no creo que hayas leído todos los libros, para decir que lo que ésta escrito en ése mamotreto es único, a mi me pareció bastante mal escrito por cierto, lo del cura emparedado, el pueblo castigado como Sodoma y Gomorra es bastante imaginativo por cierto, pero también lo son muchas otras supersticiones y leyendas que te pueden contar en el campo ahora mismo” interrumpió Balcarce “Ya conozco tu opinión, me la expresaste ayer Ari, pero no obstante, a mí hay cosas que me intrigan , que creo que son dignas de investigarse, algún día lo haré” L guardó silencio con un poco disimulado fastidio.
“Hoy temprano, al rato que habíamos llegado bajé por aquellas rocas para ver la gruta” dijo Flores Schneider “me encontré con una vieja, parecía una mendiga, que estaba rezando, con la cara entre las manos, casi sin querer me quedé mirándola pues me sorprendió su presencia, de repente levantó hacia mí su mirada con unos ojos hundidos, que parecían más viejos que todo su cuerpo, y me preguntó si yo era de Nogoyá, se pueden imaginar mi sorpresa, aquí a mil kilómetros, en un lugar casi desierto como éste, ésa pregunta de los labios de una vieja zaparrastrosa .Le pregunté a mi vez que por qué quería saberlo, ella me contestó que ya sabía la respuesta pero necesitaba oírla de mis labios para liberarse de una larga espera” Flores Schneider se detuvo para encender un cigarrillo y nos miró uno a uno, como evaluando nuestra reacción , continuó
“Liberarme de una larga espera, así dijo por ridículo que parezca como los dichos de Fioramonti, cuando le conteste que efectivamente yo era de Nogoyá, que había venido a acompañar a unos compañeros estudiantes, me sonrió con su boca desdentada y me dijo que tenía un mensaje para darme, que por décadas había esperado mi llegada, y que ahora por fin su misión sería cumplida, volvió a permanecer callada , con las manos en su rostro por un rato, y me preguntó si en Nogoyá había alguna capilla de la Virgen del Carmen, le dije que sí que efectivamente era la patrona del pueblo, y la vieja me dijo que los cuatro tendríamos que ir a un lugar que me dijo estaba indicado en éste papel” extrajo de su bolsillo un trozo de papel amarillento prolijamente doblado y continuó
“que los cuatro tendríamos que ir y recuperar ciertas reliquias que se encuentran en los restos de una capilla abandonada, para llevarlos a Nogoyá y evitar que el diablo se enseñoree en el mundo” calló mientras nos miraba “la verdad es que si no fuera por tus comentarios sobre la obra de Fioramonti, no les hubiera contado nada” terminó.
L se puso de pie y marchó hacia los cipreses, bajó por las rocas hasta desaparecer. Noar se golpeaba la bota con un pequeño palo, la cabeza agachada, ensimismado. Ari del Monte extrajo del bolsillo interior de su campera una pequeña botellita recubierta en cuero de carpincho, desenroscó la tapa con su mano derecha apoyada sobre la rodilla y bebió un sorbo ofreciéndosela luego a Flores Schneider quien la rechazó “Los entrerrianos parecen muy místicos, con razón las buenas migas con L, todos los años vengo a éste lugar y nunca me encontré con ninguna pitonisa, ni vieja ni joven, ¡debe ser porque no soy de Nogoyá, carajo!” dijo con una sonrisa burlona “de todas formas quisiera ver ése papel, ¿me lo prestas un momento?” dijo extendiendo la mano hacia Flores, éste lo extrajo del bolsillo interno de su saco y se lo alcanzó con un gesto de indiferencia, la silueta de L emergió entre las rocas, “ni rastros de tu vieja Flores” dijo dejándose caer al lado de NOAR que continuaba en su actitud distante..

sábado, 19 de diciembre de 2009

Décimo Séptima Entrada de Los Custodios del Sello

Nogoyá Julio de 2003 El Cadáver

A las 4,30 de la madrugada hacía mucho frío. El hombre dormía cubierto con varias frazadas, la basílica estaba helada para el cumpleaños de la virgen, varios minutos había tardado en calentarse. Lo despertaron los golpes en la puerta, semidormido se incorporó, se colocó una campera sobre el pijama y se dirigió a la puerta. El agente fumaba en la vereda. “Doc” le dijo “tenemos un fiambre, en el campo vas a tener que ir para allá” continúo “Esperá que me visto, ¿ustedes me llevan? ya vengo”
Cinco minutos después sentado en el asiento trasero del Renault 19 que servía de móvil preguntó “¿Cómo es el asunto che?” “Encontraron un cadáver en el campo, en el Sauce, parece que estiró la pata hace bastante, lo encontró un boludo que buscaba las vacas para el tambo” Contestó el agente mientras encendía otro cigarrillo y ofrecía una petaquita de ginebra “¿quiere calentar el cuerpo doc? Hace un frío de cagarse”
El camino bajo la luna llena, los campos cubiertos por un manto de bruma, que brotaba de los charcos y los arroyos, un paisaje helado y bello, solo interrumpido por los coches que circulaban hacia Nogoyá , de tanto en tanto, seguramente para asistir a la primer misa, la de hombres. El cuerpo estaba en un montecito, a pocos metros de una pequeña laguna, solo quedaban huesos y unos harapos. El denso aire de la madrugada de invierno transmitía las voces con nitidez, lejanos mugidos formaban un coro animal a la distancia. El Renault se detuvo junto a otros móviles policiales, todos bajaron. El médico se acercó al círculo de luz que daban las portátiles a batería, se paró junto al fotógrafo e inició su trabajo. Desde el asiento trasero de un patrullero un hombre vestido con un abrigo de pelo de camello, extrajo un teléfono celular de un bolsillo interior y pulsó 10 dígitos, un contestador automático contestó la llamada
“deje su mensaje después de la señal” escuchó “Creo que encontré al soldado, no será fácil estar seguros, ha muerto al parecer hace meses y su cuerpo permaneció a la intemperie a merced de las alimañas, veré si encuentro algo que nos ayude , en cuanto lo tenga me vuelvo a comunicar. Que Dios nos guíe” guardó el aparato en su abrigo y descendió del auto, se levantó el cuello para protegerse de la noche helada y se acercó al terreno demarcado con cintas plásticas. “¡Hola Doc! ¿Alguna cosa que le llame la atención?” gritó innecesariamente en el silencio nocturno, “Que tal inspector, nada por ahora, es difícil sacarle jugo a un esqueleto, esto nos llevará tiempo. Lo que si puedo decirle a juzgar por groseros signos de artrosis que seguramente no se trata de un joven, los cabellos también corroborarían esto, bueno después tendrá mi informe completo” contestó el médico. “Tanto papelerío por un vago muerto en el campo, ¡que cosa! se debe haber muerto en el verano durmiendo la siesta” bromeó el inspector. Miró con detenimiento los harapos que cubrían el cadáver, y le extrañó no encontrarse con la armadura de un caballero medieval. Un extraño escalofrío recorrió su cuerpo “Che, García trajiste las vitaminas” gritó a un joven oficial “Si jefe, quiere calentarse el cuerpo, hace un frío de cagarse” y le dio la petaquita de ginebra. A miles de kilómetros de distancia el contestador de la Congregación era leído después de los maitines.

Nogoyá Agosto de 2003 Morientes pasa a la eternidad.

Mi primo tenía la cabeza apoyada sobre su mano derecha, con la izquierda hacía girar los hielos en su vaso de whisky. “Justo ahí encontraron el esqueleto” dijo “los boludos de los alrededores colocaron una cruz bajo el algarrobo, no se si por éste muerto o por las ánimas que se aparecen, capaz que mataron dos pájaros de un solo tiro” continuó.
“Nadie reclamó el cuerpo, debe haber sido algún vagabundo, de ésos tipos que andan de aquí para allá sin familia, sin nada, se acostó seguramente bajo el árbol y ahí lo sorprendió la muerte, quien sabe cuando, aún no saben cuanto tiempo lleva muerto, por ésos lugares no anda nadie, el cagazo que se pegó Carlos María cuando encontró la osamenta , una vaca se le había retrasado, no se si estaba pariendo o qué , y justo va y da con el muerto, creo que llegó a la casa mas rápido que un F16. Eso le pasa por hijo de puta, yo tenía el campo para vender y éste guacho se lo compró a la vieja, por izquierda vistes” dijo mientras se acercaba el vaso a la boca, luego hizo un gesto de negación con la cabeza y un mueca “¡amigos son los amigos!” Exclamó. “Negocios son negocios” dije mientras le acercaba el encendedor para que prendiera su cigarrillo
“Ese era el lugar misterioso, que aumentaría el valor del campo” le dije “Carlos María dixit” agregué. “Por lo menos un tema más de conversación para la Fiesta de la Virgen, sabías que el mismo día se murió León Morientes, un gran tipo” dijo señalándome con el cigarrillo entre el pulgar y el índice de la mano derecha "por eso las adoradoras del santo sable estaban con el brazalete negro en su puesto de pastelitos” dijo. “Vendían unas petaquitas de licor monacal espectaculares, con la forma de la virgen del carmen, una joya loco, una joya, claro que también vendían queso y dulce en honor al Libertador. Un verdadero detalle.” Prosiguió “Yo, la verdad, que ése día me fui a Paraná, y mirá que al queso y dulce también le dicen vigilante” lo interrumpí
“No nene estuvo formidable, para el año que viene las Hermanas adoradoras del santo sable quieren inaugurar un busto del viejo Morientes, al lado del de San Martín, en realidad entre el de San Martín y el del Bicentenario, toda una simbología no se les pierde detalle, además la Plaza Libertad se va a jerarquizar con esto pibe” guardó silencio para beber el último trago de whisky mientras pedía otro con un gesto.
“La verdad que la plaza Libertad si siguen haciendo monumentos, va a dejar de ser un espacio verde para convertirse en una mole de cemento y bronce. Que se dejen de joder con tanto monumento” dije. “Vos siempre el mismo negativo, los pueblos que no respetan sus raíces no tienen futuro. La Subcomisión de Literatura e Historia, del Comité Eclesiástico Militar para la defensa de la Tradición Patriótica y Religiosa de Entre Ríos que él tan gallardamente presidió realizó un gran trabajo por todos nosotros, vos éstas influido por NOAR que lo llamaba conservador y no se que otras pajerosidades decía sobre Morientes, pero puro resentimiento, porque se opuso a la publicación de ésa Historieta de Nogoyá que él había escrito, que por cierto era falaz y sacrílega según me han dicho, ¡yo nunca sentí necesidad de leerla!” enfatizó
“Conservafachomenemista así lo llamaba NOAR” dije “a veces se deben juzgar las cosas por la propia experiencia” agregué “yo leí algunos pasajes y no me pareció nada de lo que vos decís, más aún me pareció un gran esfuerzo por desalmidonar la historia, por desterrar los absolutos, por poner la historia en su verdadera dimensión humana con sus maravillas y sus miserias. Y lo de Conservafachomenemista era por que lo consideraba un tradicionalista totalitario pero amante de la joda, la pizza con champán.” terminé “Claro NOAR era San José y la Virgen María juntos, el viejo era un iconoclasta, un escupidor de sapos como te dije una vez, pero eso no lo habilita para criticar a todo el mundo ¡por que no le gusta su cara!” Casi gritó bajo los evidentes efectos del alcohol. “La verdad, no creo que su opinión se basara únicamente en su cara” contesté “todo ése discurso sobre patriotas y apátridas, me pareció siempre bastante excluyente, bastante intolerante de la diversidad y sabés muy bien las catástrofes que la intolerancia le han acarreado a la humanidad, y ése asunto de las raíces de los pueblos muchas veces terminó en masacres, como la de los Balcanes no hace tanto, como decía L en aquella carta que te mostré el mal adopta muchas formas y por ahí quien sabe el sectarismo excluyente es una de ellas” concluí. Mi primo giró hacia mí y comenzó a aplaudirme irónicamente. “Bravo, bravo, hubieras sido un magnifico orador en la República de Weimar, por lo ingenuo y lo boludo digo. Vos deberías leer Desmitificación de Entre Ríos: combate a la pérfida mentira de los paganos y los oportunistas, del viejo Morientes y se te van a ir de la cabeza todas ésas fábulas de ascendidos, catapultados y puertas del Averno, yo no sé cuando comenzará el Apocalipsis , si es que existe uno universal, yo personalmente creo en el Apocalipsis personal que sobreviene con la muerte, yo no sé cuando se liberará a la Bestia y a sus acólitos, pero de lo que sí estoy seguro que no los van a soltar en Nogoyá, aquí seguro que con la clase de tipos que son se dedican a la joda, el chupi y las minas y no hacen su trabajo de perseguir a los pecadores. No hace falta ningún sello, ningún ascendido, ningún grupo de viejos tarados, para que el mundo no corra ningún peligro, Aquí el único riesgo que corre el mundo es que le salgan Hemorroides porque estamos en el culo del mundo nene” me di cuenta que estaba completamente borracho y lo invité a irnos, la calle San Martín estaba prácticamente desierta un día de semana a ésa hora de la madrugada, solo algunos perros la cruzaban de un lado a otro. A los lejos pasaba el tren, el ruido sordo rompía el silencio con un grave trepidar.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Décimo Sexta Entrada Los Custodios del Sello


Tiempo indefinido (alrededor de 1968) Nogoyá Los Custodios y Las Dudas

“Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión” Apòcalipsis20-7

Nogoyá, despertaba envuelto en las brumas del otoño. Los álamos carolinos ya manchados de amarillo, emergían de un mar de niebla a la vera del camino, iluminados por los primeros rayos del amanecer. Los bancos con su superficie superior achatada cubrían el campo, formando una llanura blanco grisácea, que ocultaba las vías del ferrocarril y la alameda hacia el Norte, así como el Cementerio y las últimas avanzadas del pueblo hacia el Sur. Los tres permanecían en silencio.
La noche había sido agotadora. El grave sonido del motor de la camioneta invadía el habitáculo, casi una vibración. Flores Schneider carraspeó, llevó su mano izquierda al bolsillo de su camisa y extrajo un atado de Jockey club, se llevó un cigarrillo a la boca y la luz del fósforo iluminó sus rasgos que ya denotaban los primeros signos de la madurez, inhaló con fuerza encendiendo la brasa naranja, apoyó su brazo izquierdo en la ventanilla abierta y extendió el derecho sobre el volante. “Es totalmente inútil una pérdida de tiempo” dijo “No lo creas, siempre debemos vigilar” contestó NOAR
“Si las Puertas se abren, será el fin de todo” agregó. “Yo no sé que pensar” exclamó Flores Schneider mientras sorbía de su cigarrillo lo que hacía que su voz sonara arrastrada y labial “Muchas veces me pregunto si realmente, existirá la puerta, si está justo aquí y si realmente eso la mantiene cerrada, o es todo una sarta de mentiras, y nosotros los únicos tontos que las creemos” guardó silencio y agregó “Cualquiera que nos viera pensaría que estamos locos, en lugar de buscar mejorar nuestro futuro ,hacer un capital , nosotros perdemos el tiempo en ésta …cruzada yo diría , para no decir más groserías” calló. “Yo jamás me pongo a pensar que es lo que dirían los demás o que pensarían, pues nadie conoce lo que hacemos ni el riesgo que corremos, nadie conoce el peligro al que está expuesto el mundo , si la puerta se abre…contestando tu pregunta creo que si supieran lo que hacemos no nos creerían locos” dijo NOAR
Flores Schneider miró al otro amigo buscando apoyo a sus opiniones, pero éste recostado sobre la puerta derecha parecía dormir sin importarle nada del asunto. Cuando llegaron al Boulevard España las esferas de iluminación permanecían encendidas como múltiples lunas simétricas bordeando la calle.
Los dos acompañantes bajaron del vehículo y se perdieron en la neblina, cuando la camioneta llegó a la intersección con 9 de Julio las luces de posición dejaron de verse.
L encendió un nuevo cigarrillo, guardó sus manos en los bolsillos y se marchó caminando por 25 de Mayo al norte, sentía un temblor interno una vibración dentro del tronco que era de tal magnitud que debía realizar un esfuerzo voluntario para que no se transmitiera a sus brazos, a sus piernas a su cuello. Desde pequeño percibía las presencias (buenas o malas) en su cuerpo. Todo en él se transformaba en una sensación física, y ahora sentía en su propio cuerpo como el mal se revolvía, inmundo, expectante, tras las puertas del infierno. Al llegar al cuarto que había alquilado, subió la barranca cubierta de gramilla, resbalosa por la humedad hasta la vereda de ladrillos, abrió la puerta y entró. S e arrojó sobre el colchón desnudo, el rítmico sonido de las hojas de un ligustro contra el techo de chapas acompañó a las hipnagogas apocalípticas que precedieron un sueño inquieto y poco reparador








Sueños

“Y entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que se dedicaban a comprar y vender en el templo: derribó las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas al mismo tiempo les decía: Dice la escritura: Mi casa será casa de oración, pero vosotros la estáis convirtiendo en guarida de ladrones”
Mateo 21, 12 a 14.

Villa La Ola dormía bajo el cielo gris de la siesta. Las oscuras nubes al sur presagiaban tormenta. El viento recorría las calles semidesiertas como una jauría aullando amenazante. Pérez de Roldan miró por la sucia ventana hacia el camino arenoso envuelto en polvo. Sentada bajo el árbol permanecía inmóvil como hace una semana la muchacha escuálida y mugrienta. Su furia aumentó. “¡Oh Señor!” pensó “¡Por qué el pasado me persigue Señor!! ¿Porque se interpone entre mi obra y vos? ¿Por qué se interpone entre tú altísimo y yo? Ayer eché a todos esos malditos feriantes pero ¿cómo puedo echar el mundo?” guardó silencio cortó un generoso trozo de morcilla y lo introdujo rápidamente en su boca desdentada, con la mano izquierda sacó las migas que habían caído sobre su abdomen de batracio. Miró los bloques de adobe que por meses había ido amontonado contra la pared de la precaria galería. La angustia lo obligó a comer otro trozo de embutido. Su mano se elevó amenazante, bajó bruscamente clavando el cuchillo en la tabla sucia de la mesa. Respiraba rápidamente casi jadeante, las violáceas vénulas de sus mejillas parecían dilatarse en su rapto de furia. Se levantó dificultosamente y pateó la vieja silla de paja que rodó por el mugriento recinto de piso de ladrillos, abrió de un tirón la vieja puerta destartalada y salió a la enramada a la que él llamaba “galería” tomó con dificultad tres bloques de adobe y los llevó hacia adentro. Poco a poco la visión de la descarnada muchacha se fue oscureciendo por las hiladas de adobe que ocluyeron el vano de la ventana. Luego continúo con las puertas. A media noche a la luz de las velas el viejo y destartalado templo era un claustro cerrado, hermético, el viento silbaba en el techo. Tendido su rechoncho cuerpo en el suelo Pérez de Roldan oraba, con oraciones de delirio. La pequeña imagen de la Virgen del Carmen parecía mirarlo en la oscuridad
La niña aterida de frío acurrucada bajo el árbol dormitaba, la despertó el estruendo, las llamas que encendían el mar y el cielo. Corrió, hasta que las últimas fuerzas la abandonaron.

L despertó con las últimas luces de la tarde, los rayos del poniente se colaban por las hendijas de la puerta destartalada, se levantó de un salto la abrió y corrió.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Decimo quinta Entrada de Los Custodios del Sello

Arroyo de los huesos Provincia de Buenos Aires Marzo 2003

La ruta 226 se extendía como una víbora por el verde del campo, humedecida por la llovizna. A lo lejos se adivinaban las serranías. La mujer colocó el guiño para sobrepasar el camión, se detuvo, una camioneta venía de frente.
Se colocó nuevamente detrás del vehículo de carga, que repentinamente aminoró su marcha casi hasta detenerse, el auto impactó con su lado derecho en el extremo izquierdo del paragolpes del acoplado y salió disparado hacia la banquina, dando tumbos en el terreno irregular, por fin se detuvo inclinado en 45 º. La mujer aturdida se prendió fuertemente del volante, le dolía la cabeza el calor de la sangre comenzó a bañarle el rostro, se reclinó contra el asiento y lo vio. El camión se había detenido y de él descendía una figura desgarbada, se acercó a paso rápido, seguramente venía a auxiliarla , cerró los ojos , todo su cuerpo le pedía dormir, descansar, borrosamente vio al hombre rodear el auto hacia ella, venía con algún tipo de herramienta , seguramente para ayudarla a salir, la primer detonación sonó grave y seca en el silencio del campo a la segunda seguramente ya no la escuchó , ya nunca escucharía nada, ya nunca vería nada, ya nunca sería, Lorena Berezaga estaba muerta. Tanto miedo a la muerte, tantos terrores nocturnos, tanto pánico ¿para qué? Cuando la muerte vino solo la vio en forma borrosa, desfigurada, difuminada en la llovizna y no la reconoció.








La Carta de L –Nogoyá Diciembre de 2001

Marisa es una mujer muy linda. Su cabello castaño levemente rizado caía sobre sus hombros, en su rostro sus llamativos ojos rasgados con su iris del color de la miel sobresalían por su belleza. Solo su gestualidad recordaba en algo a NOAR,
“Creo que a mi padre le hubiera gustado que conserves esto” me dijo extendiendo hacia mí un ejemplar de CANTO A MI MISMO de Walt Whitman, lo tomé desconcertado, nunca me había interesado la poesía y más aún siempre pensé que las obras literarias perdían su alma con la traducción, lo guardé en silencio en mi portafolios y continué conversando del asunto que me había llevado hasta allí, el estudio de NOAR no había cambiado demasiado , solo que su nueva ocupante no tomaba whisky en taza y por cierto tenía otros encantos.
Al regresar a mi casa, tiré el portafolios sobre la mesa del comedor y no fue hasta después de transcurrida un hora más o menos que me acordé del libro, regalo póstumo, de mi amigo. Lo extraje para depositarlo en la biblioteca, en el estante de libros que yo consideraba indigestos como La colmena de C.J.Cela o la traducción del Ulises de Joyce, al hojearlo vi el sobre, con el membrete de una librería, dirigido a NOAR y remitido por una tal Nicanor Méndez, supuse que sería algún catalogo o alguna respuesta a algún pedido formulado, lo abrí y leí las palabras escritas por un fantasma




Capital Federal 3 de Enero de 1998

Mi viejo y querido amigo:
El mal tiene muchas formas, una de ellas es la traición. El mal sabe sitiarnos, aislarnos convertirnos en parias. El mal tiene muchas formas y sabe disfrazarlas, camuflarlas ocultarlas a nuestra vista. La máquina del mal no se detiene, nos acosa, nos impide descansar, avanza en la negrura de la noche, pero también en los días más diáfanos. Muchos años hemos recorrido juntos, viejo amigo, luchado contra ésa maquinaria infernal que nos agobia. Pero la traición se enseñorea entre nosotros, quien creímos nuestros amigos actúan como Judas, nos besan para entregarnos. Todo peligra, Nicolás, todo peligra. Se ocultará la verdad para siempre y las sombras disfrazadas de soles asolaran nuestro mundo. No nos queda mucho a ninguno de los dos, tu cuerpo demuestra los estragos de la enfermedad y el mío es una ruina que solo desea la tumba para descansar. La traición de Balcarce y Flores puso todo en peligro, ya siento el fétido aroma del demonio a mis espaldas, creo que es hora de enfrentar lo que queda de los traidores, tengo la ventaja de la sorpresa, que no saben que se de su deserción, que no saben que puedo ver aún a través de los disfraces del mal.
Flores ya tuvo lo suyo, Dios es justo y guía sus instrumentos. Balcarce es más difícil, más taimado, pero ya llegará la oportunidad, ahora mismo iré a verlo, llegaré a su casa como el viejo amigo, que según sus dichos soy. Vigila amigo, vigila, los candados que pusimos se han roto, el mal se acerca de distintas formas, vigila viejo amigo. Espero volver a verte, para tomar un café como hace un mes, pero como verás mi pensamiento a cambiado y como tu Pancho Ramírez me vuelvo al entrevero aunque me cueste la vida, y si no vuelvo a verte Nicolás en el cielo de los justos nos encontraremos


Un abrazo L


P.D. : Hace dos días que no fumo, ya casi no me queda voz.



Guardé la carta nuevamente, y permanecí largo tiempo en silencio. Las sombras caían sobre Entre Ríos y otras sombras caían sobre Argentina. El mal tiene muchas formas, pensé, y es muy difícil distinguirlas. Cuatro años pasaron desde aquella mañana en que mi primo me rebeló que había llegado una carta de L, el inexistente. Ahora la tenía en mis manos y no sabía que pensar .NOAR seguramente descansaba en el cielo de los justos, como afirmaba L, con la convicción de los fanáticos, o ardiendo en los infiernos por hereje, como afirmara el párroco extraoficialmente, con la misma convicción.
Justo o Paria ya no podría aclararme nada.
Pensé en hablarle a Marisa, y preguntarle su opinión sobre esto, pero por el momento decidí dejarla donde la había encontrado.